viernes, 8 de marzo de 2013

En su primavera no habrá flores.



                                                     En su primavera no habrá flores.
 

  Marta corría a toda velocidad por las calles de aquel pequeño pueblo intentando escapar de los guardias del mercado. En aquellos momentos, Marta, deseaba con todo su ser matar a Rosa por haberla metido en aquel problema. Rosa, tan traviesa como siempre, había metido una manzana en el bolsillo de su amiga. Marta, creyendo haber escapado de los guardias, se dirigió hacia  lo alto de la muralla por un pequeño “pasillo secreto”, descubierto hacía poco. Cuando llego, observo las maravillosas vistas pero... algo había cambiado. Por los bosques de la Niebla, observo una gran manada de dragones con escamas rojas y brillantes que se dirigían a su hogar. Y en aquel momento supo que en esa primavera no habría flores.

El fin de los cuentos



                                                            El fin de los cuentos                                                                   

Ni los dragones mas feroces y ni las hadas mas valientes fueron capaces de vencer a aquel terrible día de diciembre. Los dragones se escondieron en las más tenebrosas cuevas y las hadas se metieron entre las flores, queriendo escapar del viento. Las sirenas se sumergieron en el oscuro mar, escapando así de la lluvia. Las princesas mas bellas cayeron en un profundo sueño y los mas valientes caballeros se ocultaron entre sus reinos, intentado huir de las crueles brujas de chocolate. Los niños crecieron y Peter dejo de ser Pan. Y así fue como el zapato de cristal se rompió y los cuentos desaparecieron aquel terrible día de diciembre.